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Formación online

Curso de windsurf

De la primera trasluchada a la posición pro

Siete pasos con la teoría que se explica en el agua, en el orden en que se aprenden y validados por los monitores del centro. Consolida cada uno antes de pasar al siguiente: marca el capítulo cuando lo tengas claro.

7 capítulos 10 min de lectura
  1. 00

    Previo: rumbo, viento y posición

    Empezar a barlovento, el viento siempre en la espalda y los pies en su sitio. Estado: Pendiente

    Estos pasos se aprenden en orden y de forma progresiva. No tiene sentido intentar un paso sin dominar bien los anteriores: ve poco a poco, consolidando cada uno antes de pasar al siguiente.

    Lo más importante para aprender windsurf al principio es mantener el rumbo. Esto te va a ahorrar numerosos dolores de cabeza, sobre todo conforme vayas avanzando. Para eso, empieza siempre en el punto de la playa más a barlovento posible: el lado desde el que viene el viento. Así, en cuanto derives un poco hacia el lado contrario (sotavento), no intentes remontar navegando contra el viento; sobre todo al principio, lo más probable es que acabes muy por debajo del punto de inicio. Lo que tienes que hacer es volver a la orilla y regresar andando por la playa, para empezar cada bordo siempre desde el mismo punto de partida.

    A esta rutina, el gran maestro del windsurf José Fernández la llama NNA: Navegar, Nadar y Andar. Navegas hasta llegar prácticamente a la orilla, nadas hasta hacer pie y andas de vuelta al punto de partida. Es lo que hay que hacer al principio para volver siempre al mismo sitio y empezar de nuevo.

    Regla de seguridad: el viento siempre en la espalda. Tanto para transportar el equipo hasta el agua como para subirte a la tabla, el viento tiene que darte siempre en la espalda, con el material (tabla y vela) delante de ti: así el viento nunca puede empujarlo contra ti. Ya en el agua, coloca la tabla con la proa mirando al mar, de forma que el viento le dé por uno de los dos lados, y pon la vela en el lado contrario de donde viene el viento. Puede sonar repetitivo, pero es una norma básica: súbete siempre así.

    Los pies van siempre en la misma posición:

    • Pie de adelante: pegado al pie de mástil.
    • Pie de atrás: dos palmos por detrás del pie de mástil.

    Mantén el cuerpo recto y las rodillas ligeramente flexionadas. Encuentra el equilibrio y entonces agarra la driza: no cojas la botavara los primeros minutos, empieza siempre levantando la vela con la driza.

    Sotavento y derivar. Sotavento es el lado hacia el que va el viento (lo contrario de barlovento). Al navegar, el viento y el propio deslizamiento de la tabla te van empujando poco a poco hacia sotavento: a esto se le llama derivar.

    • Empieza siempre lo más a barlovento posible en la playa y, en cuanto derives un poco, vuelve a la orilla y regresa andando al punto del que has salido (NNA)
    • El viento siempre en la espalda y el material siempre delante de ti, tanto al transportar el equipo como al subirte a la tabla
    • Pies fijos: uno pegado al pie de mástil, el otro dos palmos detrás
  2. 01

    Trasluchada

    Dar la vuelta pasando la vela por proa, muy despacio y con los pies sincronizados. Estado: Pendiente

    La trasluchada es lo primero que aprendes porque te permite dar la vuelta y volver, sin arriesgarte a alejarte mar adentro sin saber cómo regresar. Antes de intentar navegar en serio, practícala varias veces hasta conseguir al menos seis trasluchadas perfectas seguidas, yendo y viniendo.

    Desde la posición inicial, levanta la vela despacio y coge la cuerda lo más pegada posible a la botavara, con las dos manos, sin agarrar aún la botavara.

    Qué es "el triángulo" de la vela. Vista desde arriba, la vela tiene forma de triángulo: ancha junto al mástil y se va estrechando hacia atrás, hasta terminar en una punta en su extremo trasero (donde acaba la botavara). A toda esa parte trasera, la vela y la botavara que quedan por detrás sin tocar el mástil, es a lo que llamamos "el triángulo". Es la parte que mueves de un lado a otro para hacer la trasluchada y la virada.

    El objetivo de la trasluchada es dar la vuelta pasando ese triángulo por delante de la tabla mientras tú te mueves por detrás. Pasa el triángulo por la proa de la tabla, como si acariciaras el agua, hasta que llegue al otro lado. Hazlo muy despacio.

    Mientras tanto, con los pies haces el camino contrario a la vela: en vez de pasar por delante de la tabla, tú le das la vuelta al pie de mástil por detrás, bordeándolo con pasitos cortos, como si trazaras un círculo a su alrededor, hasta acabar en el lado contrario. Por ejemplo, si empezaste con el pie izquierdo delante y el derecho atrás, vas desplazándote hasta terminar con el derecho delante y el izquierdo atrás, siempre en la posición ya explicada (uno pegado al pie de mástil, el otro dos palmos detrás).

    Todo este movimiento tiene que ir sincronizado: mientras la vela avanza por delante de la tabla, tú avanzas con los pasitos por detrás, a la vez, no uno primero y otro después. Un error muy común es mover la vela rápido sin mover apenas los pies (te quedas descolocado y te caes), o al revés, mover los pies rápido sin acompañar con la vela (pierdes el equilibrio igual). La clave es ir coordinando ambos movimientos a la vez, poco a poco.

    La trasluchada termina cuando se cumplen dos cosas a la vez: la tabla apunta hacia la orilla (o hacia el punto contrario de donde has salido), y los pies quedan en la misma posición de siempre, pero invertidos.

    • Practica hasta conseguir seis trasluchadas perfectas seguidas antes de navegar en serio
    • Pasa el triángulo de la vela por la proa muy despacio, mientras giras con los pies por detrás
    • Termina cuando la tabla apunta al lado contrario y los pies quedan invertidos en su sitio
  3. 02

    Navegar y posición de la vela

    Manos, cuerpo y vela a 45°: abrir y cerrar la vela para regular la potencia. Estado: Pendiente

    Una vez que dominas la trasluchada, toca aprender a navegar en línea recta.

    Manos: la mano de adelante (la más cercana a la proa) agarra la botavara todo lo pegada posible al mástil; la mano de atrás se coloca un palmo por detrás de la de adelante.

    Cuerpo: brazos completamente estirados, espalda y cuerpo rectos, como si estuvieras de pie fuera del agua, relajado, con las rodillas ligeramente flexionadas.

    Vela: mantén el mástil recto, ligeramente inclinado hacia adelante, y coloca la vela formando unos 45° con la tabla.

    Vela abierta y vela cerrada. Para cerrar la vela, tira ligeramente de la mano de atrás manteniendo la de adelante estirada: cazas algo de viento y ganas potencia. No cierres en exceso: nunca pases de un ángulo de unos 35°-40° con la tabla, porque si cierras demasiado ahogas el viento, la vela deja de tirar y empiezas a derivar. Para abrir la vela, pasa de los 45° a unos 60° o más respecto a la tabla, soltando potencia. Alternar entre vela abierta y cerrada es lo que te permite regular la potencia según las rachas, sin cambiar de rumbo.

    • Manos en la botavara: la de adelante pegada al mástil, la de atrás un palmo detrás
    • Vela a 45° con la tabla, mástil recto e inclinado ligeramente hacia adelante
    • Cierra la vela para ganar potencia (sin pasar de 35°-40°) y ábrela para soltarla
  4. 03

    Dirigir

    Vela atrás para girar contra el viento, vela adelante para girar a favor. Estado: Pendiente

    Dirigir es cambiar de rumbo moviendo el equipo (tabla y vela). Además de la posición normal, la vela tiene otras dos posiciones: vela atrás y vela adelante. Aquí no hablamos de derecha o izquierda, sino de ir en contra del viento o a favor del viento.

    Vela atrás: contra el viento. Echa el mástil hacia atrás y lleva el triángulo de la vela hacia el agua, casi tocándola, sin llegar a tocarla. Cuanto más tiempo mantengas la vela así, más gira el equipo en contra del viento. Si la mantienes mucho rato, acabas ciñendo: navegar lo más cerca posible de la dirección de la que viene el viento, con el rumbo más cerrado posible sin perder la potencia de la vela.

    Vela adelante: a favor del viento. Lleva el mástil completamente hacia adelante, manteniendo la vela a unos 45° con la tabla, con el triángulo apuntando al cielo. Mientras la mantengas así, el equipo gira a favor del viento.

    Úsalo para corregir, no para mantener el rumbo. Funciona como el volante de un coche: das un toque y vuelves a centrar, no te quedas girado todo el rato. Si quieres ir más a favor del viento, lleva la vela adelante un momento y vuelve a la posición normal para corregir; al revés con vela atrás.

    Esto es precisamente lo que te permite volver al mismo punto del que has salido, dejando de depender del NNA poco a poco. Pero hazlo siempre teniendo en cuenta el viento: no puedes pasar directamente de estar muy a barlovento a estar muy a sotavento. Ve haciéndolo por bordos, ciñendo poco a poco, y sigue apoyándote en el NNA hasta conseguir dar y volver al mismo sitio en al menos diez bordos seguidos. Solo entonces prueba la virada.

    • Vela atrás gira contra el viento; vela adelante gira a favor. Úsalas como un toque de volante, no de forma sostenida
    • Ciñe progresivamente, nunca de golpe: hazlo por bordos
    • No intentes la virada hasta conseguir diez bordos seguidos volviendo al mismo sitio
  5. 04

    Virada

    La trasluchada al revés: la vela pasa por detrás de la tabla y tú por delante. Estado: Pendiente

    La virada es igual que la trasluchada, pero al revés: en la trasluchada la vela pasa por delante de la tabla y tú por detrás; en la virada, la vela pasa por detrás y tú por delante.

    Intenta la virada solo cuando ya domines bien lo anterior (trasluchada, navegar y dirigir) y preferiblemente cuando ya seas capaz de volver al mismo sitio.

    Pasos:

    1. Echa la vela atras (vela atrás al máximo), hasta que la vela y la tabla giren lo máximo posible hacia barlovento. Esta parte puedes hacerla todo lo rápido que quieras, no hay ningún problema en ir deprisa aquí.
    2. Cuando ya no puedas girar más, coge la cuerda y, desde ahí, empieza a pasar el triángulo de la vela por detrás de la tabla mientras tú vas pasando por delante, dando los pasos. Esta parte sí tienes que hacerla despacio: es el mismo cuidado que en la trasluchada al pasar el triángulo.
    3. Termina igual que en la trasluchada, pero con la vela por detrás y tú por delante.
    • La virada es la trasluchada invertida: vela por detrás, tú por delante
    • La vela atrás al máximo inicial puedes hacerlo rápido; lo que hay que hacer despacio es el paso del triángulo al girar
    • Solo intenta la virada cuando ya domines trasluchada, navegar y dirigir
  6. 05

    Trasluchada y virada pro

    Las mismas maniobras, pero directamente desde la botavara. Estado: Pendiente

    Cuando ya domines bien la trasluchada y la virada con la cuerda, puedes pasar a hacerlas directamente desde la botavara.

    El movimiento es exactamente el mismo que en la trasluchada y la virada: lo único que cambia es que colocas una mano a cada lado de la botavara, y los brazos hacen la función que antes hacía la cuerda.

    Ojo con la velocidad. Hacerlo desde la botavara te permite girar más rápido, pero no te pases: si vas demasiado rápido, corres el riesgo de no completar bien la vuelta.

    • Mismo movimiento que la trasluchada y la virada con cuerda, pero con una mano a cada lado de la botavara
    • Los brazos sustituyen a la cuerda
    • Más rápido no es mejor: no te pases de velocidad o no completarás el giro
  7. 06

    Posición pro para planear

    Los dos pies detrás del pie de mástil, colgado de la vela. Estado: Pendiente

    Una vez que navegas con soltura, toca dejar atrás la postura de principiante y pasar a la posición pro: la forma de colocarte que te permite ir más rápido y con menos esfuerzo.

    La clave está en llevar los dos pies detrás del pie de mástil, en vez de tener uno delante y otro detrás como hasta ahora. Desde ahí, te dejas colgar un poco de la vela: en vez de sujetar todo tu peso con las piernas, apoyas parte de ese peso en la vela, tirando de ella hacia atrás en la medida en que el viento te lo permita. Cuanto más viento tengas, más te podrás colgar.

    Piernas: la de adelante va recta, haciendo de eje; la de atrás, ligeramente flexionada, absorbiendo el movimiento de la tabla.

    Con esta postura y viento suficiente, la tabla empieza a planear: deja de desplazar agua y acelera sobre ella. Es el momento de engancharte al arnés, para descargar los brazos y aguantar más tiempo sin cansarte.

    • Los dos pies se colocan detrás del pie de mástil (ya no uno delante y otro detrás)
    • Cuélgate de la vela apoyando tu peso en ella, según lo que aguante el viento
    • Pierna de adelante recta, pierna de atrás ligeramente flexionada

Siguiente paso

Ya sabes la teoría

Lo que viene ahora solo se aprende en el agua, con el material adecuado y el viento del día.